104º aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre

La primera experiencia de construcción de la dictadura del proletariado

“La Revolución de Octubre no se puede considerar sólo una revolución circunscrita «a un marco nacional». Es, ante todo, una revolución de carácter internacional, de carácter mundial, pues representa un viraje radical en la historia de la humanidad, un viraje del viejo mundo, del mundo capitalista, al mundo nuevo, al mundo socialista.” I. V. Stalin

El 7 de noviembre se cumplen 104 años de la Gran Revolución Socialista de Octubre en Rusia, una revolución que abrió una nueva era en la historia de la humanidad, supuso el triunfo de la clase obrera y de la aplicación de la línea revolucionaria de V. I. Lenin y el Partido Bolchevique. La Revolución de Octubre supuso la primera experiencia victoriosa que conllevó la creación del primer Estado Socialista en la historia de la humanidad.

Esta conmemoración de la Revolución de Octubre es, ante todo, la celebración del triunfo del marxismo sobre el revisionismo de todo tipo. Es una celebración de como Lenin, aplicando de forma creadora el marxismo, combatió a quienes negaban la necesidad del Partido de Nuevo Tipo y se centraban en el reformismo y el economicismo, aquellos que defendían el parlamentarismo burgués y negaban la posibilidad de una revolución.  Este aniversario supone reivindicar como Lenin combatió a los socialchovinistas, quienes, bajo la falsa bandera del proletariado, defendían los intereses de su burguesía imperialista. Reivindicar la Revolución de Octubre es defender el marxismo frente a aquellos que hablaban, y hablan, de la superación de la ciencia revolucionaria. Reivindicar la Revolución de Octubre supone reivindicar de forma clara la necesidad de la violencia revolucionaria de las masas para la toma del poder. Es hipócrita y oportunista que se reivindique el triunfo de los bolcheviques mientras se está en órganos de gestión del Estado burgués y mientras se condena la justa violencia de las masas. Y, por supuesto, reivindicar la Revolución de Octubre es reivindicar el gran papel de I. V. Stalin en la lucha por el triunfo de la construcción socialista, en el combate contra el trotskismo en una dura lucha de dos líneas en el seno del Partido, y es reivindicar el nacimiento del marxismo-leninismo.  

La Gran Revolución de Octubre nos demuestra la importancia de los tres instrumentos de la revolución, es decir: el Partido, el Ejército, y el Frente Único. Si bien es innegable que el desarrollo posterior de esta cuestión será realizada por Mao Tse Tung y sintetizada por el Presidente Gonzalo, que determinará su construcción de forma concéntrica alrededor del Partido, los tres instrumentos de la revolución jugaron un papel clave en la Rusia de 1917. Por un lado, la construcción del Partido se dio con el Partido Bolchevique y toda la teoría leninista sobre su carácter de vanguardia y el papel que este debe ejercer entre las masas. Gracias al trabajo de Lenin hoy entendemos que los comunistas somos la vanguardia de la clase, somos la máxima expresión del proletariado internacional. Por otro lado, encontramos el Frente Único, que en Rusia fueron los Soviets. El papel del Partido Bolchevique en el Soviet de Petrogrado debe ser tomado como referencia, sabiendo entender perfectamente que todas las luchas debían concentrarse en el Soviet, siendo este el garante del Nuevo Poder. La consigna leninista de “¡Todo el poder para los Soviets!” deja clara que la construcción del poder socialista se debía articular siempre en base a los Soviets, dejando así sin sentido ninguna Asamblea Constituyente. Por último, el Ejército se generó, primero, desde el Comité Militar Revolucionario, que organizó la Guardia Roja, y más tarde, será desarrollado el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos. Por tanto, la Revolución Soviética nos demuestra el carácter universal de los tres instrumentos de la revolución, cuestión que hoy entendemos de forma concéntrica. 

La Revolución de Octubre abrió una nueva era en el desarrollo de la humanidad y de la lucha de clases. Lo que hasta entonces había sido una teoría y una práctica que no había llegado al triunfo, teniendo siempre en la mente la Comuna de París, se hizo realidad con la toma del poder por parte del proletariado ruso. Esto tuvo varias consecuencias, por un lado, mostró la realidad de la construcción de la dictadura del proletariado, que es la mayor forma de democracia y de libertad para las masas bajo un Estado. Supuso, por otro lado, el desarrollo del modo de producción más elevado que se ha visto: el socialista. Por ello es tan importante reivindicar la Revolución Soviética, y por eso no podemos entender esta conmemoración en algo folclórico o de simple estética. 

Otra consecuencia, que merece una atención especial, fue la creación de la Internacional Comunista, que fue la máquina de combate de la revolución mundial nacida al amparo del Partido Bolchevique. Nuestro Partido tiene muy clara la necesidad de luchar por reconstruir una Nueva Organización Internacional del proletariado, teniendo siempre claros los principios y no realizando concesiones al revisionismo. La Internacional Comunista no fue el resultado de una conciliación con los viejos partidos revisionistas, fue el resultado de una feroz lucha de líneas en estos partidos que llevó al nacimiento de los Partidos Comunistas, aceptando la llamada de la Internacional Comunista y entendiendo el carácter internacional de la Revolución Soviética. Por tanto, los Partidos Comunistas asumieron el liderazgo del Partido Bolchevique y de la joven República Soviética como centro de la revolución mundial. 

Esta nueva era que nació con la Revolución Bolchevique aún continúa hoy. Vimos cómo la llama de la revolución se extendió por todo el mundo, con ejemplos como la revolución alemana o húngara en 1918. Vimos cómo el socialismo era agredido por el imperialismo bajo la forma de nazi-fascismo, y como las masas dieron su vida por la victoria de la Unión Soviética frente a esta agresión. Vimos cómo el socialismo se extendía por todo el mundo, triunfando en China bajo la dirección de Mao Tse Tung. Y hoy en día vemos cómo continúa esta llama revolucionaria en Turquía, India, Filipinas, Perú, Brasil… donde se llevan a cabo auténticos procesos revolucionarios en forma de guerras populares. 

El revés sufrido por el Movimiento Comunista Internacional en el XXº Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética debe ser tenido en cuenta y estudiado. La posición revisionista que asumió la dirigencia revisionista bajo Jruschov tiene que ser condenada y entendida como contrarrevolucionaria, ya que llevó a la patria del proletariado a convertirse en una potencia socialimperialista. La condena al gran trabajo del camarada Stalin, la renuncia a la dictadura del proletariado, la asunción de la coexistencia pacífica con el imperialismo, o la defensa de la transición pacífica al socialismo, fueron el resultado de una lucha de dos líneas en el seno del PCUS de la que resultó vencedora la línea burguesa. Pero esto no nos tiene que llevar a no defender el legado de la Revolución de Octubre, el papel de Lenin y Stalin, o los grandes triunfos que se lograron bajo la construcción del socialismo. 

Desde el Partido (marxista-leninista) de los Trabajadores queremos conmemorar este 104º aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre teniendo siempre presentes las palabras de Lenin de que “¡Salvo el poder todo es ilusión!”. Es nuestra tarea reivindicar y aprender de la experiencia revolucionaria soviética y de los grandes logros que supuso para el proletariado, tanto ruso como internacional. Debemos asumir la tarea de reconstruir el Partido Comunista de vanguardia en nuestro país, teniendo claro el ejemplo de la Internacional Comunista y del papel de las masas como creadoras de la historia. 

¡VIVA EL 104º ANIVERSARIO DE LA GRAN REVOLUCIÓN SOCIALISTA DE OCTUBRE!

¡VIVA EL LEGADO REVOLUCIONARIO DE LENIN Y STALIN!

¡SALVO EL PODER TODO ES ILUSIÓN!