Aplicar y defender el maoísmo

Resolución congresual del PCm

En este IIº Congreso de nuestro partido y en todo el proceso de evolución ideológica que hemos seguido durante estos meses, hemos asimilado unos aportes cualitativamente superiores a la ideología comunista y proletaria: el marxismo-leninismo-maoísmo. En este último escalón de las tesis revolucionarias, se sintetizan los múltiples y valiosos aportes de Mao Tse Tung.

Por desgracia, al igual que hay muchas organizaciones que han entrado en este proceso de profundización ideológica, también hay muchas organizaciones en la actualidad que definiéndose marxistas-leninistas, marxistas-leninistas-Pensamiento Mao Tse Tung, o marxistas-leninistas-maoístas, en teoría defienden el valioso papel de Mao Tse Tung, pero en la práctica atacan todas y cada una de sus tesis.

Una de nuestras tareas como revolucionarios consecuentes que somos, es desenmascarar al revisionismo, y en el Movimiento Comunista Internacional, distinguir la línea proletaria de la línea burguesa. Desde luego la línea proletaria puede errar, puede tener carencias formativas y puede equivocarse en cuestiones tácticas y estratégicas, pero tener fallos no nos hace ser contrarrevolucionarios si hacemos autocrítica y seguimos estudiando y aplicando el Maoísmo. En cambio, la línea burguesa incurrirá en el revisionismo de forma interesada, de forma liquidacionista e incluso de forma reaccionaria.

Quizá el ejemplo más grave y sangrante de lo que estamos exponiendo sea la actuación del propio Partido Comunista de China. A día de hoy, aprovechando el centenario de la fundación de su partido, reivindican unas bases ideológicas contradictorias y que manipulan totalmente las tesis de Mao: dicen defender el marxismo-leninismo-Pensamiento Mao Tse Tung, la teoría de Deng Xiaoping, la teoría de la triple representatividad, y a su vez, se ha institucionalizado el Pensamiento Xi Jinping. Esto no es algo nuevo, ya que el propio Deng Xiaoping se escudaba en defender y enarbolar el Pensamiento Mao Tse Tung para destruir completamente el legado revolucionario maoísta, y reprimir a la línea proletaria en China. Como podemos ver, es una burda manipulación el intentar conciliar las tesis revolucionarias del maoísmo con las tesis de restauración del capitalismo de Deng, la tesis que institucionaliza la entrada y control de la oligarquía financiera en el seno del PCCh (triple representatividad), junto al desarrollo imperialista de China y su camino político y económico (Xi Jinping).

Otro de los casos más graves de la historia reciente ha sido el del Partido Comunista de Nepal (maoísta) que liderado por Prachanda liquidó de forma efectiva la victoria revolucionaria que se estaba dando en Nepal tras el triunfo de la Guerra Popular desarrollada en este país. Los camaradas del Partido Comunista de la India (maoísta) describen a la perfección toda una serie de errores teóricos y prácticos cometidos por el partido nepalí y su dirigente, que han llevado a la desmovilización popular, a la liquidación del ejército revolucionario y a la instauración de una democracia burguesa que nada tiene de novedosa, ejemplar ni deseable para los maoístas.

En cuanto al aspecto teórico, otro de los casos más graves de ataque y traición escudándose en el maoísmo, es el del Partido Comunista Revolucionario de los EEUU, que a día de hoy aún se declara marxista-leninista-maoísta. Este partido liderado por Bob Avakian, desarrolló una práctica totalmente liquidacionista en el seno del MRI en su lucha de líneas interna, con la creación del CoMRI, y a nivel de partido, desarrolla un culto mesiánico a líder, y unos postulados totalmente reformistas, por ejemplo, apoyando a Biden en las elecciones, o anteriormente, defendiendo que el principal problema de los EEUU era el régimen de Bush y debía caer, en favor de un gobierno demócrata.

A su vez, en el ámbito más teórico, Avakian ha atacado los pilares no solo del marxismo-leninismo-maoísmo, sino del propio marxismo fundacional: ha atacado un supuesto ‘’determinismo’’ del marxismo, y la necesidad de una nueva epistemología más científica; ha negado la dictadura del proletariado aludiendo a comportamientos totalitarios en las experiencias socialistas pasadas, y por ello, ha defendido la necesidad del parlamentarismo y multipartidismo en el socialismo; a su vez, cae en el teoricismo al exponer que lo fundamental es acumular conocimientos y centrarse en la esfera de lo teórico, esperando la situación o el momento revolucionario; todas estas ideas se condensan en su ideario de la necesidad de una ‘’Nueva Síntesis’’, de refundar el marxismo, escoger todo lo correcto y todo lo errado de todas las experiencias revolucionarias previas, y crear un nivel superior y nuevo de síntesis que haga avanzar la revolución en unas condiciones nuevas.

Otros casos no tan relevantes, pero igualmente rechazables serían los de FRSO (EEUU) o en su momento lo fue el PTB (Bélgica) de Ludo Martens, que defendiendo los innegables aportes de Mao Tse Tung, también defendieron a capa y espada el camino emprendido por China hacia la restauración del capitalismo, camino que siguen defendiendo hoy en día. Incluso hay partidos que han hecho afirmaciones totalmente reaccionarias, como el PMLI (Italia) que defendió en su momento al ISIS frente a las injerencias imperialistas en Oriente Próximo y Medio, o el PCTP/MRPP (Portugal), cuyo exsecretario general Arnaldo Mato definió a los terroristas yihadistas de Bataclán y los definió como ‘’valientes’’, ‘’patriotas contra el imperialismo’’, etc.

Además de ejemplos internacionales, también tenemos ejemplos españoles: debemos hablar del Comité por la Reconstitución. Este grupo y sus elementos más destacados, frecuentemente aluden al legado teórico y práctico de Mao Tse Tung, reivindican los procesos de reconstitución y de Guerra Popular en varias de las experiencias revolucionarias del último medio siglo, usan incluso su simbología o estética en el ámbito comunicativo, etc. Pero, aun así, afirman que el marxismo-leninismo-maoísmo solo es un último coletazo del llamado ‘’Ciclo de Octubre’’, una intentona fallida de dar un nuevo impulso a la revolución, que sin embargo, ha caído en la bancarrota total. Además, parece dudoso que hayan asimilado las enseñanzas de los procesos revolucionarios liderados por maoístas, o de Mao Tse-Tung, ya que el teoricismo es lo que caracteriza este Comité o Línea de Reconstitución, en tanto que rechazan el trabajo de masas y se centran en la necesidad de una nueva introspección y balance casi eterno de este ciclo de experiencias revolucionarias.

Como hemos ido exponiendo y denunciando, a día de hoy existen multitud de supuestos seguidores o supuestos admiradores de las tesis de Mao Tse Tung, que, de una forma u otra, dicen basarse en sus planteamientos. Pero en realidad, muchos de ellos se dedican a tergiversar, ridiculizar, atacar y despojar de todo su carácter revolucionario las aportaciones de Mao Tse Tung.

Esta es una actitud típica del revisionismo, que se dio desde la muerte de Mao Tse-Tung, por ejemplo, por parte de Deng Xiaoping, y que en España ya sufrimos de forma clara con elementos como Santiago Carrillo, cuando decía sustentar sus tesis en afirmaciones generales de Marx, Engels o Lenin. También lo sufrimos a día de hoy cuando Enrique Santiago afirma que el leninismo es ‘’entrar en las instituciones para transformarlas’’. Estamos en guardia, y por ello no nos dejamos engañar por la manipulación revisionista.

El marxismo-leninismo-maoísmo es la tercera, nueva, y superior etapa de la ideología proletaria. Nuestra lucha pasa, de forma inexcusable, por combatir el revisionismo y el falso maoísmo. Es por ello que debemos trabajar por imponer el marxismo-leninismo-maoísmo en el Movimiento Comunista Español, unido a la lucha con el Movimiento Comunista Internacional.

¡RECHAZEMOS LAS TERGIVERSACIONES DE LOS APORTES DE MAO TSE TUNG!

¡ABAJO EL TEORICISMO! ¡APLIQUEMOS EL MAOÍSMO Y LA LÍNEA DE MASAS!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!