Lucha LGTB

8 de marzo: sobre el Día de la Mujer Trabajadora

Desde el Partido Comunista Maoísta, creemos necesario aclarar nuestra posición en torno a varios problemas que se dan en dentro del movimiento comunista al respecto de la lucha antipatriarcal y la movilización de la mujer obrera. Por ello queremos aprovechar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora para abordar estas cuestiones. Lo primero que debemos indicar, es que las obreras y las burguesas no comparten los mismos intereses ni nada similar que se quiera vender desde los partidos de la socialdemocracia, desde parte del movimiento feminista, o incluso por parte de empresarias y políticas de todo el mundo que han aprovechado el tirón mediático del feminismo en los últimos años.

Contra la violencia LGTB responde la clase obrera

Las personas de clase trabajadora, que integramos el conjunto de la clase obrera no estamos sólo sujetos a la explotación del trabajo asalariado, sino también a las distintas formas de opresión que tienen su origen en la sociedad de clases. La situación de especial violencia y opresión que sufre el colectivo LGTB no puede pasarse por alto, ni desligarse del modelo económico capitalista y de la normativización del modelo concreto de relaciones afectivas y sexuales entre hombres y mujeres, así como de las imposiciones de género.

Nuestro orgullo es de clase

En este día continuamos sin dejar de reivindicar los derechos del colectivo LGBT y rememoramos la lucha histórica contra la represión y la moral del sistema capitalista. Esta fecha tiene su origen el 28 de junio de 1969, cuando una redada policial en Stonewall obtuvo como respuesta una serie de movilizaciones y manifestaciones que durante días respondían a la opresión y violencia que la comunidad llevaba sufriendo de forma permanente al amparo del propio Estado burgués.

Pasado, presente y futuro de la lucha LGTB

Pese a la relevancia mediática de los pasados días respecto a la realización del Orgullo LGTB, no podemos sino volver a recordar que la lucha del colectivo no es lucha de un día, ni tampoco una lucha nueva. Se trata de una lucha con recorrido y con historia, marcada por la discriminación y la persecución dirigida contra este colectivo.