Declaración del Partido Comunista Maoísta por el XXXVI aniversario del Día de la Heroicidad

El 19 de junio de 1986 pasó a la historia del proletariado internacional como el Día de la Heroicidad, fecha en el que los presos de guerra del Partido Comunista del Perú iniciaron una rebelión en las cárceles del Frontón, Lurigancho y el Callao, que han pasado a ser la trilogía monumental de las Luminosas Trincheras de Combate. La rebelión se inició para defender la revolución y contra los planes reaccionarios que pretendían acabar con sus vidas y así atacar a la Guerra Popular en el Perú.

Los comunistas tenemos el deber de recordar y honrar el sacrificio de los camaradas del PCP que dieron su vida por la revolución contra los planes del gobierno aprista peruano del fascista Alan García. Se movilizaron a todas las fuerzas represivas del viejo Estado para exterminar a los revolucionarios, asesinando a cientos de combatientes, héroes del pueblo, presos de guerra… bañando una vez más la tierra del Perú con la sangre roja de los comunistas. Las masas peruanas y del mundo entero jamás olvidarán esta acción genocida.

Los presos de guerra que allí perecieron mantuvieron siempre en alto el grito “la rebelión se justifica”, haciendo un acto de heroicidad, valor, coraje y lealtad que la historia de la revolución mundial jamás olvidará. Sin duda, el Día de la Heroicidad supone un triunfo para la clase obrera y los pueblos del mundo al mantener alta siempre la cabeza ante la reacción y la contrarrevolución.

Este año, el Día de la Heroicidad tiene un significado especial, ya que es el primero que tiene lugar después del asesinato del Presidente Gonzalo. No podemos, jamás, desligar la lucha de los prisioneros de guerra con la Jefatura del Partido y la revolución, como así se ha demostrado con la lucha infatigable del Presidente Gonzalo, desbaratando los planes de los reaccionarios y manteniendo siempre en alto las banderas de la revolución. Nos quedó clara la posición del Presidente Gonzalo de mantener la lucha. Siempre que este se manifestó lo hizo en defensa de la Guerra Popular, de esta forma convirtió el campo de concentración de la Base Naval del Callao en la más alta Luminosa Trinchera de Combate de la Guerra Popular y, hasta su último momento, combatió incesantemente por el triunfo de la guerra popular como parte y en servicio de la Revolución Proletaria Mundial.

El propio Presidente Gonzalo se expresó así sobre los mártires del Día de la Heroicidad:

El inagotable seno del pueblo los nutrió con sobrio alimento y los puso a andar; la lucha de clases fue modelando su mente; y el Partido, como la primera y más alta forma social, elevó su conciencia política armándola con el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía, potenció su combatividad organizándolos en Ejército Guerrillero Popular y fundiéndolos con las masas del campesinado pobre aceró su cuerpo y espíritu en la fragua inextinguible de la guerra popular. Devenidos en prisioneros de guerra nunca hincaron la rodilla y persistiendo en combatir, movilizar y producir en ardorosas bregas transformaron las sórdidas mazmorras del caduco y podrido Estado Peruano en luminosas trincheras de combate”.

Debemos hacer justicia a los héroes del pueblo que fueron asesinados en las luminosas trincheras de combate y al Presidente Gonzalo denunciando a las ratas traidoras y capitulacionistas de la Línea Oportunista de Derecha (LOD), cuya máxima exponente es la rata Míriam, que solo pretenden acabar con la Guerra Popular en el Perú, además de haber colaborado en el asesinato del Presidente Gonzalo.

El Día de la Heroicidad debe servir a los comunistas y revolucionarios de todo el mundo para denunciar la represión que los comunistas sufrimos en todo el mundo por las fuerzas reaccionarias, represión que sufren especialmente los Partidos Comunistas que lideran Guerras Populares, como son el Partido Comunista del Perú, el Partido Comunista de Turquía/Marxista-Leninista, el Partido Comunista de la India (Maoísta) y el Partido Comunista de Filipinas.

A nivel de Turquía, los camaradas del TKP/ML han celebrado este año el 50º aniversario de su fundación. 50 años de lucha no exentos de represión y combate por parte del Estado fascista kemalista turco. Si alguien se fijase, solamente en las prisiones de Turquía, vería reflejarse en toda su desnudez la verdadera naturaleza del régimen turco. Los camaradas turcos que están presos deben hacer frente a todo tipo de torturas y vejaciones por su firme defensa del marxismo-leninismo-maoísmo y del camino de la guerra popular. La historia de las prisiones turcas está llena de masacres del fascismo contra comunistas y revolucionarios y frente a ellas está escrita en forma indeleble la voluntad inquebrantable de resistencia y anticapitulación de los comunistas y revolucionarios. Como consecuencia del ataque del Estado son cientos de prisioneros revolucionarios muertos mediante la tortura o los fusilamientos. El ataque del 19 de diciembre de 2000, la masacre más reciente en las prisiones turcas, es un ejemplo concreto de ello. Esta masacre fue planificada como una operación conjunta de la OTAN y la preparación de la operación fue conducida con las contribuciones de un general español. La operación conjunta del Estado alemán en cooperación con Grecia, Francia y Suiza contra el TKP/ML, el 2015, fue también en el concepto de la hostilidad común de la burguesía contra los comunistas y revolucionarios.

En la India hay, actualmente, más de 10.000 comunistas presos por luchar en la Guerra Popular dirigida por el PCI (Maoísta). A estos hay que sumar los luchadores de movimientos nacionales y democráticos, entre ellos personalidades reconocidas como Varavara Rao y G.N. Saibaba, siendo el estado de salud de este último especialmente grave, y desarrollándose una campaña internacional por su liberación. India tiene más de un 70% de presos sin condena, lo que convierte a este país en el mayor país del mundo con presos sin condena. La “Operación Cacería Verde” (Operation Green Hunt), de guerra contra el pueblo, no es solamente una campaña de aniquilamiento, que con “falsos enfrentamientos” (Fake Encounter) aterrorizan especialmente a los campesinos pobres, sino que también llena las prisiones.

La Guerra Popular en Filipinas también convierte a cientos de comunistas en presos y mártires. Según en el Partido Comunista de Filipinas, hay más de 600 comunistas presos en las cárceles de Duterte. El régimen ha arrestado a campesinos bajo la acusación de pertenecer al Nuevo Ejército del Pueblo sin ninguna prueba. El año pasado fue asesinado Ka Oris, un histórico miembro y dirigente del Partido, como muestra de la represión contra los comunistas.

Esto demuestra la lucha de los comunistas y como la reacción se moviliza y no duda en asesinar y realizar todo tipo de genocidios contra las masas. A esta lucha hay que sumar a las masas de Palestina, Brasil, Colombia, Ecuador… que sufren también un grado de represión inmenso. Es por ello que los comunistas tenemos que ser firmes defensores de la lucha por la libertad, salud, vida y derechos de los presos revolucionarios en todo el mundo, reconociendo su condición de presos políticos, vinculando siempre la lucha reivindicativa con la lucha por el poder. Nuestros camaradas presos convierten día a día las inmundas mazmorras de la reacción en Luminosas Trincheras de Combate de la Guerra Popular.

Esta realidad nos demuestra que la única vía para la toma del poder pasa por la constitución o reconstitución de Partidos Comunistas militarizados que asuman el marxismo-leninismo-maoísmo y los aportes de validez universal del Presidente Gonzalo para el desarrollo de la Guerra Popular, movilizando a las masas más hondas y profundas. Nos encontramos en la fase final del imperialismo, cuando la tendencia a la colisión es inevitable y la revolución es tendencia principal. El mundo está en caos. El imperialismo es un sistema agonizante. Los pueblos del mundo se rebelan contra la muerte y la miseria que causa el imperialismo. En todo el mundo especialmente en América Latina (actualmente el eslabón más débil de la cadena imperialista), África y Asia – el pueblo es masacrado, torturado, desaparecido y encarcelado porque ha elegido luchar. Por eso es tan importante la celebración de la Conferencia Internacional Maoísta Unificada, que debe debatir y clarificar la línea que los comunistas tenemos que asumir a nivel internacional, así como construir la Nueva Organización Internacional del Proletariado, reconstituyendo la Internacional Comunista en plena Nueva Ola de la Revolución Proletaria Mundial.

El Día de la Heroicidad es un día de lucha y recuerdo. Debemos asumir el compromiso de los héroes del pueblo asesinados en Perú en 1986 en las Luminosas Trincheras de Combate, así como el de todos los comunistas que están presos en la actualidad por querer un mundo nuevo. A diario los comunistas ofrecen sus vidas por la revolución y la guerra popular, es nuestro deber honrarlos y jamás traicionarlos, ese es el mejor homenaje que les podemos rendir. Asumimos este compromiso guiados por Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao, por el marxismo-leninismo-maoísmo y los aportes de validez universal del Presidente Gonzalo.

¡VIVA EL XXXVI DÍA DE LA HEROICIDAD!

¡VIVAN LOS HÉROES Y MÁRTIRES DEL PUEBLO!

¡VIVA EL MAOÍSMO!