La subida del alquiler en València

Estamos en un momento de agudización de las acometidas del capitalismo, mientras tenemos un gobierno que quiere salvar el barco sacando agua con una cuchara, aplicando medidas con cara amable que en realidad esconden su verdadero objetivo que no es otro que la protección de los beneficios de los empresarios, lo vimos con los ERTEs y lo veremos con la nueva Ley de Vivienda. 

Lo único cierto es que en la ciudad de València el precio de los alquileres sigue subiendo. En concreto, en el último año, la capital valenciana ha experimentado una subida interanual del 10,6% en los precios, con el metro cuadrado a 9,2 euros. La subida del SMI es irrisoria en comparación a lo que tenemos que pagar hoy en día por vivir. De esta manera nos venden el progresismo del gobierno con una limosna mientras los beneficios totales de la burguesía se potencian. 

Así se desprende del informe ‘Análisis del mercado de la vivienda en València’, un estudio elaborado por el Grupo Tecnocasa con la información obtenida de las operaciones de intermediación inmobiliaria y financiera realizadas por su red de oficinas en la ciudad. 

La franja de alquiler más común en la ciudad está entre los 400 y 600 euros/mes, franja que representa un 56% de los nuevos alquileres, seguida de la franja de entre 600 y 800 euros (37,9%), según ha detallado Tecnocasa en un comunicado. Lo que supone, con suerte la mitad del salario en el mejor de los casos. 

También ha aumentado el número de viviendas compradas como inversión para poner en alquiler, sin embargo, el precio del alquiler no para de subir, una vez más la realidad niega el mantra liberal de que hay que construir más vivienda para que el precio baje. 

Once distritos de la ciudad de València han visto cómo subían sus precios durante el último año, según un informe realizado por Idealista. El mayor incremento es el registrado por Campanar y Quatre Carreres (6,9% en ambos casos), Patraix (3,9%), L’Eixample (3,8%) y El Pla del Real (3,5%). 

València lidera el encarecimiento de los precios de la vivienda en toda España. El ex-ministro Ábalos ya se encargó de aclarar lo que supone la vivienda en el capitalismo “un bien de mercado”, algo completamente cierto pues hasta lo más vital para la supervivencia de la clase trabajadora cae en una subasta de la que la burguesía se aprovecha para conseguir beneficios. 

En el caso de la ciudad de València, el Ayuntamiento tiene contabilizadas una treintena de empresas y sociedades que poseen en conjunto unas 5.000 viviendas, la mayoría de ellas vacías. hay seis empresas que tienen cada una más de 300 viviendas, lo que supondría estar hablando de unos 1.800 pisos vacíos.

Desde el Partido (marxista-leninista) de los Trabajadores sabemos que el problema de la vivienda no es solo el acceso a la misma, sino también la expulsión de las familias trabajadoras que por una u otra razón son desahuciadas. El problema de la vivienda es un problema derivado de la contradicción capital-trabajo, el corazón del capitalismo.

No puede haber acceso a la vivienda, ni vivienda digna como la llama la socialdemocracia, mientras la clase obrera está explotada en sus centros de trabajo o se encuentra en situación de desempleo. La burguesía pretende separar el problema de la vivienda del problema del trabajo y de sus condiciones.

Respecto al problema de la vivienda, los comunistas apoyamos y potenciaremos la lucha de masas en torno a esta. La lucha de la clase obrera en las organizaciones del movimiento por la vivienda se vuelve imprescindible para defendernos de la expulsión capitalista de nuestras casas y para politizar a las masas del problema que subyace: el capitalismo y el Estado burgués que lo gestiona.