patriarcado

Contra la violencia LGTB responde la clase obrera

Las personas de clase trabajadora, que integramos el conjunto de la clase obrera no estamos sólo sujetos a la explotación del trabajo asalariado, sino también a las distintas formas de opresión que tienen su origen en la sociedad de clases. La situación de especial violencia y opresión que sufre el colectivo LGTB no puede pasarse por alto, ni desligarse del modelo económico capitalista y de la normativización del modelo concreto de relaciones afectivas y sexuales entre hombres y mujeres, así como de las imposiciones de género.

Ni explotadas, ni cosificadas. Sobre la situación de las trabajadoras en las casas de apuestas

Y tras esta cortina de humo de supuestas mejoras en cuanto a la publicidad y promoción de casas de apuestas, se esconde otra realidad tras las casas de apuestas: la explotación de sus trabajadores, y especial, de sus trabajadoras (…) Hablaremos de la doble opresión de la mujer trabajadora, que también vemos reflejado en este sector. Todo esto comienza con la demanda del trabajo, la realidad tras el papel mojado que representan las cláusulas del contrario no es más que: acoso, sexualizacion y objetivizacion de la mujer. No es vista más que una forma de atraer a los clientes para continuar con el negocio en torno a la ludopatía.

El 8 de marzo para las organizaciones comunistas

¿Sigue siendo el 8 de marzo un día necesario de reivindicación? Las comunistas decimos que sí: en el marco del sistema capitalista las mujeres trabajadoras nos encontramos sujetas a unas condiciones de especial opresión basadas en la explotación asalariada y en la servidumbre doméstica que perpetúan nuestra dominación.

El capitalismo y la feminización de la pobreza

La situación de especial vulnerabilidad que sufren las mujeres bajo el sistema tiene varias formas de hacerse visible; una de ellas es la feminización de la pobreza.

El mito de la libre elección

La prostitución es y ha sido desde siempre la cara más agresiva y visible de la opresión que sufre la mujer trabajadora, constituyéndose así al mismo tiempo como un instrumento ideológico que supone la reproducción de jerarquía en las relaciones entre hombres y mujeres y la absoluta mercantilización, cosificación y deshumanización de la mujer. Es por eso que la cuestión de la prostitución no atañe exclusivamente a las mujeres prostituidas, sino a todas las mujeres -como sujetos potencialmente prostituibles- y a los hombres -en nuestra lucha como clase-.a prostitución es y ha sido desde siempre la cara más agresiva y visible de la opresión que sufre la mujer trabajadora, constituyéndose así al mismo tiempo como un instrumento ideológico que supone la reproducción de jerarquía en las relaciones entre hombres y mujeres y la absoluta mercantilización, cosificación y deshumanización de la mujer. Es por eso que la cuestión de la prostitución no atañe exclusivamente a las mujeres prostituidas, sino a todas las mujeres -como sujetos potencialmente prostituibles- y a los hombres -en nuestra lucha como clase-.